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Un Vampiro (吸血鬼, Kyūketsuki?, lit. Demonio Chupasangre) es el término general para aquellos que chupan la sangre humana; ello incluye a los Apóstoles Muertos como a otras especies que no pertenecen a estos. Mientras que este puede ser utilizado como sinónimo de Especies Chupasangre, el término Vampiro generalmente se refiere a esos que son cazados por la Iglesia.

Los vampiros cuentan con un instinto conocido como Impulso Vampírico (吸血衝動, Kyūketsu Shōdō?), que los instiga a consumir la sangre de otros. Sin embargo este impulso es distinto del de los Verdaderos Ancestros, quienes también son considerados vampiros. Estos vampiros cuentan con la necesidad física de consumir la sangre de otros, con el fin de mantener sus propios cuerpos. Sin embargo, si el vampiro le da al humano su propia sangre en el proceso, este no va a morir completamente y su alma quedará ligada a su cuerpo. En la mayoría de los casos, sin embargo, el cuerpo muere y con él el alma de la víctima, siendo el resultado final de esto un cuerpo vacío que el vampiro puede controlar como una marioneta, llamados los Muertos (死者, Shisha?). Pero en ocasiones, existen humanos cuyos cuerpos poseen una energía vital superior a la promedio, lo que previene que el cuerpo (y consecuentemente, el alma) muera. Después de muchos años en una tumba, el cerebro se disuelve y el alma es liberada de su cuerpo, transformándose en un Ghoul (食屍鬼, Shokushiki?, lit. Demonio Necrófago). Que tan pronto el recientemente creado chupasangre va a evolucionar es decidido entonces por el potencial mágico del cuerpo en que dicha alma se asiente.

Los Ghouls y sus almas transformadas pueden evitar la necesidad del cerebro de mantener el alma, dado que sus almas están separadas de sus cuerpos. Estos tienen capacidades mentales bastante similares a las de una bestia salvaje y deben devorar otros cadáveres para reconstruir su propia carne degenerada. Y aquellos que restauran exitosamente sus cuerpos y así sus cerebros, son llamados Muertos Vivos (リビングデッド, Ribingu Deddo?). Estos son inferiores a los Muertos en términos de fuerza cruda, pero el hecho de que recuperaron su propia voluntad, un ego en pleno derecho y pueden mantener sus propias almas, los coloca en una escala diferente que la de una simple marioneta. Después de varios años más, el muerto vivo puede finalmente recuperar su inteligencia y sus recuerdos, y madurar a un Apóstol Muerto (死徒, Shito?). El tiempo real que toma completar este proceso de crecimiento es de al menos cien años.

Aquellos que se vuelven Vampiros pueden moverse por su propia voluntad, pero no pueden escapar de la regla bajo la cual deben suplir de sangre a sus padres vampiros. El Vampiro recién nacido gana el conocimiento necesario para entender los cambios en su cuerpo y rápidamente se acostumbra a vivir como un vampiro, el vampiro aún necesita seguir a su padre vampiro pero puede dar su propia sangre a un humano y tener sus propios seguidores. Un vampiro sólo puede volverse un Apóstol Muerto completo después de volverse libre del control de su padre vampiro. Para detener este ciclo eterno, la Iglesia ha creado la Agencia de Entierros, para cazar a la herejía y destruir a los Apóstoles Muertos quienes no dejan rastro tras de sí al volverse sus cuerpos cenizas. El propósito de la Agencia de Entierros es el exterminar a todos los vampiros así como sellar a todos los Ancestros de los Apóstoles Muertos.

Este término es utilizado más libremente por magos que obtuvieron propiedades vampíricas a través de la magia, y parece ser más considerado como qué tantas de estas propiedades son dañinas para otras personas.

Tipos de Vampiros Editar

Maldición de Restauración Editar

Los Verdaderos Ancestros y los Apóstoles Muertos poseen una forma de inmortalidad limitada, llamada la Maldición de Restauración (復元呪詛, Fukugen Juso?). Esta habilidad opera bajo condiciones normales y causa que el cuerpo del vampiro regrese en el tiempo a su estado vampírico original siempre que reciba una herida. Sin embargo, esta habilidad se encuentra atada a las fases de la luna. A medida que la luna crece, el grado de heridas que pueden ser reparadas, así como la velocidad de la regresión incrementa dramáticamente. Adicionalmente, es en las noches de luna llena cuando los Apóstoles Muertos y los Verdaderos Ancestros alcanzan el pico de su fuerza.